Redacción arrobadeportes.com

Un pequeño amputado, ayudado con unas muletas, fue la sensación en una zona de las gradas del  Cilindro de Avellaneda, mientras en la cancha se realizaba un encuentro entre el once local, el Racing, y el Independiente.

Como es común en ese estadio, muchos niños no ven el encuentro sino que imitan a sus ídolos en una zona de las gradas. La sorpresa fue la aparición de este niño para el que, como se ve, ni hay obstáculos que le impidan practicar el balompié.

Y lo que hizo, fue emotivo. Véalo: