Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Hay varias cosas que, a los 88 años de edad, “Miguelito”, el llamado “Rey de los pastelitos”, no recuerda, pero hay otras que tiene muy presentes, especialmente las relacionadas con el béisbol.

Cuando la bella y dinámica Ingrid Novelo García, del equipo de Relaciones Públicas de los Leones de Yucatán, le preguntó su dirección, pues no tiene teléfono, Miguel Echeverría Ontiveros, su nombre completo, le dijo: “No recuerdo la calle, es en un fraccionamiento… No recuerdo el nombre, pero es en Umán, Yucatán; ahí vivo”.

“Miguelito” se ve bien, con los achaques propios de sus 88 años y algunas detalles que se le han borrado de su “disco duro”.

Hace unos días, mucha gente lo confundió cuando en un periódico se publicó una esquela por el deceso del señor Miguel José de Jesús López Pacheco, “Miguelito” y en las redes sociales se dijo que “El rey de los pastelitos” había fallecido.

Muchos te dan por muerto, le dije cuando me lo encontré el miércoles pasado en el Parque Kukulcán Alamo

“Nada, aquí estoy”.

¿Viniste a ver el partido?

“Sí, pero también a hacer una colecta. Estoy muy amolado, ya no puedo trabajar y necesito dinero. Espero que el público me ayude”.

Estoy seguro que sí, le dije.

“Ayúdame”, me dijo. “Consígueme un casco de los Leones para hacer la colecta. Ya se lo pedí al enanito y no me lo quiere dar”.

Te voy a conseguir mejor una cubeta, indiqué. “Miguelito” lo rechazó.

“No hombre (ríe), voy a parecer abusivo”.

Entre fotos y fotos con aficionados e, incluso, con periodistas, el pastelero más famoso de Yucatán habló de algunos momentos de su vida relacionados con el rey de los deportes.

¿Recuerdas cuando te dio un ataque de epilepsia en el estadio mientras vendías?

“No fue uno; fueron dos. Uno en el Carta Clara y uno aquí”.

Me acuerdo que un pelotero de los Leones subió a las gradas, te cargó, bajó contigo al terreno y te llevó a la caseta para que te atendieran.

“Sí, fue George Scott (1979, en el Carta Clara). Y al otro día me fue a visitar al hospital Juan Jiménez (lanzador dominicano de los Leones), me dijo que contara con él, que lo que necesite que se lo pida, que él y todos los Leones me apoyaban”.

Aunque ya no tiene la potencia de voz de antaño, por momentos cantaba los temas con los que pregonaba sus productos, sus pasteles de jamón y queso y margarina. Esa potencia de voz lo llevó, en una ocasión en el Carta Clara, a ser el anunciador oficial en lugar de don Carlos Castillo Barrio. “Miguelito” recordó orgulloso.

“Era un partido de día, se fue la corriente y no se podía anunciar a los bateadores; entonces, el “Primo” Abraham me pidió que lo hiciera, parado junto a la caseta de prensa”, contó.

Los Leones, por medio del LCC Mario Ceballos Bojórquez, autorizaron la colecta por el cariño mutuo entre los melenudos y don Miguel.

“Miguelito” hizo la colecta y el público lo apoyó. El aficionado al béisbol fue solidario. Y tiene memoria. No olvida a uno de sus personajes sin bombachos de nuestro béisbol.

En la foto, “Miguelito” aparece con el autor de esta historia. La fotografía es de Hidalgo López Aguilar