La distinción para el primer choque de la doble cartelera de ayer en el Kukulcán es para el relevista mazatleco Jesús Barraza, habitual bombero intermedio, de esos que hacen, se puede decir así, “el trabajo sucio”, que casi nunca tiene reconocimiento y que sólo aparecen en las crónicas cuando echan por la borda una ventaja y pierde su equipo.

Pues ayer, tras un tambaleante José Samayoa, quien ganó, apareció Barraza para cerrar el partido (los Leones ganaban 2-1) y, aunque admitió un hit, colgó la argolla y se acreditó su primer salvamento de la campaña.

Ahora sus cifras son de 2-0 en ganados y perdidos, 11 “Holds” (misma cifra que Ronald Belisario), en 28 apariciones. En 29 entradas y un tercio, ya dio siete transferencias y 21 ponches. Ha admitido cinco carreras limpias, para un excelente 1.53 de porcentaje de carreras limpias permitidas.