Redacción arrobadeportes.com

Cultura, costumbre, afición, tradición, entretenimiento… eso es la fiesta brava en Yucatán, según la óptica de siete panelistas que intervinieron anoche en el coloquio “¿Hay cultura taurina en Yucatán?”, organizado por el Salón de la Fama del Deporte Yucateco y celebrado en el patio de cuadrillas de la histórica Plaza de Toros Mérida, ante unas 70 personas.

“Hay cultura taurina, pero hay que preservarla, cuidarla y hacer que crezca”, dijo el presbítero Raymundo Pérez Bojórquez, ante empresarios, aficionados, integrantes de peñas, cronistas y toreros, entre ellos Jorge de Jesús Gleason, “El Glison”, el rejoneador Cuauhtémoc Ayala y los novilleros André Lagravere Peniche y José Ventura, “Morenito de Yucatán”.

“Hay más tradición que afición”, dijo el ganadero Luis Conde Medina, propietario de San Salvador.

“La gente va a los toros sin saber qué va a ver. Los franciscanos nos la metieron (la afición por la fiesta brava) hasta la médula de los huesos, en especial en la zona maya”, agregó.

Ese gusto de los yucatecos por los toros tiene muchos años en el Estado.

Hernán Evia Góngora, presidente de la Comisión Taurina, destacó que Yucatán es el Estado con más festejos taurinos en México, afición que tiene muchos años de arraigo, desde el Circo Teatro Yucateco.

Coincidió con el sacerdote Pérez Bojórquez en la relación que existe en todo el Estado entre las fiestas religiosas y las corridas, y urgió a procurar el respeto al reglamento, “para rescatar la fiesta que está en decadencia”.

Para el periodista Gaspar I. Silveira Malaver, “tal vez Yucatán sea el Estado más culturizado en el tema taurino. No hay otro que pueda presumir la sensibilidad que hay aquí”.

Sobre los cronistas, indicó:

“El periodista debe saber qué escribe; yo he sentido lo que es una revolcada de un astado y he visto cómo un toro casi le arranca la vida a un amigo”, dijo, y remató su intervención con una petición que fue casi unánime en el coloquio: “Todos debemos jalar paejo para preservarla”.

También cronista, con 50 años en la actividad, el ingeniero Luis Carlos Fenández López, quien firma sus notas con el seudónimo de “Ele Carfelo”, fue duro cuando habló de los aficionados que acuden a una plaza de toros.

“El común denominador de la gente que asiste a una plaza de toros es la ignorancia”, dijo. “Si la fiesta brava se ha ido hacia atrás, es por la ignorancia de quiénes la conformamos”.

“Debemos instruir a la gente que va a la plaza para que sepa qué es lo que está viendo”, señaló el cronista, quien puso en la charla un personaje infaltable en una plaza de toros: el villamelón.

“El villamelón es un mal necesario; es el que paga. Gracias villamelón por ir a la plaza”, dijo con sarcasmo.

Y lo confirmó enseguida:

“Si te sientas junto a uno, es ¡terrible! Aplaude todo y pide música”, dijo el cronista.

“Como empresario quisiera tener 8,000 villamelones para llenar la plaza”, dijo Alberto Hagar Goff, uno de los socios de “Toros Yucatán”, empresa que organiza la temporada en la Mérida.

Hagar Goff, quien indicó que en Yucatán hay más tradición que cultura y afición, agradeció que la Mérida sea una plaza dura, muy crítica, porque eso los obliga a hacer bien las cosas.

En su turno, José Buenaventura Chuc, líder del sindicato de toreros de Yucatán, opinó que en el Estado “hay cultura taurina, pero más tradición”, que se hereda de padres a hijos.

El Salón de la Fama entregó reconocimientos a los panelistas y a los empresarios Alberto Basulto Soberanis y Hagar Goff por el apoyo brindado para la realización del coloquio.

El abogado Rafael Ramos Vázquez, presidente del comité de empresarios, les dio la bienvenida a los asistentes y destacó los esfuerzos del SFDY por fomentar la cultura deportiva entre la comunidad.

El Profr. Felipe Duarte Ramírez, director administrativo del Salón de la Fama, agradeció la participación de los panelistas y el apoyo de “Toros Yucatán” para la realización del coloquio.

Al finalizar el evento, el presidente del SFDY, Gaspar A. López Poveda, pidió un aplauso para el grupo de torileros de la Plaza, que es uno de los pocos de todo el país que está preparado para ofrecer los primeros auxilios en pleno ruedo. El grupo se capacitó en un curso que ofreció el Dr. Rafael Vázquez Bayoud, jefe de los servicios médicos de la Plaza México. El LEF Roque Ferreiro Alberto, en representación del LEF Juan Manuel Sosa Puerto, director general del IDEY, entregó el reconocimiento.

Los siete panelistas aparecen en la imagen de arriba: de izquierda a derecha, José Ventura, “Ele Carfelo”, Gaspar Silveira, Hernán Evia, Luis Conde, Alberto Hagar y el Padre Raymundo Pérez Bojórquez.