Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Los Reyes de Tizimín dieron un paso importante en busca de repetir en el trono de la Liga “Naxón Zapata” de Béisbol, al derrotar esta tarde a los Castores de Mérida, 7-5, en el primer choque de la final celebrado en el campo de “Lucky Seven” de esta ciudad, ante un lleno.

Los Reyes estructuraron su victoria a “ritmo de doble”, con Luis Borges como principal productor de esos batazos: el infielder de los Saraperos de Saltillo disparó tres.

El derecho sinaloense Alfonso Pulido superó al sonorense Óscar Rivera, quien en cuatro entradas y dos tercios recibió cinco carreras y nueve hits (cuatro biangulares), con un pasaporte y tres anestesias. Rivera aparece en la imagen de arriba. Pulido trabajó toda la ruta, en una tarde fantástica par el hizo del ex yanqui de Nueva York del mismo nombre. Sólo retiró una entrada en orden (la quinta), pero siempre tuvo el control del partido.

El segundo de la serie se jugará el próximo domingo en Tizimín, a las 13 horas.

Los Reyes, apoyados por numerosa, ruidosa porra, tomaron ventaja de 1-0 en el tercero cuando, tras sacar los dos primeros outs, Alejandro Rivero Torres disparó sencillo al izquierdo, el segundo que admitía el abridor Óscar Rivera, y biangular de Luis Borges Burgos, un obús que explotó en la barda del bosque derecho, que envió a Rivero a la registradora.

Una entrada después, los Reyes aumentaron su ventaja a 2-0. Carlos Sansores largó sencillo, Dante Arjona se sacrificó y el orgullo de don Carlos “Lora” Sansores llegó a tierra prometida remolcado por doblete de José Luis Graniel.

En la cuarta, los Castores se metieron al partido al anotar una vez, mediante el segundo sencillo de Fernando Alejos y, luego de que Héctor Castañeda cedió el primer out, José Vidal Castillo atizó tubey, productor de la anotación. La ofensiva no prosperó, pues Alfonso Pulido eliminó a Carlos Pisté y a Raúl García.

Explosión de cuatro carreras en la quinta puso a los Reyes en buena posición en la pizarra y mandó a Óscar Rivera a las duchas. De nuevo el doble fue protagonista.

Néstor Segovia dio la voz de ataque con sencillo al central, Alex Rivero siguió con un “bombeadito” al izquierdo y, tras fallar Luis Borges en intento de sacrificio (fue forzado Segovia en la antesala) y César “C.C.” Caamal en fly a segunda, Sansores disparó doblete productor de dos y Dante Arjona siguió con otro biangular, remolcador de la tercera de la entrada.

Álvaro Pacho relevó a Rivera y pudo finalizar la entrada sin más daño, pero un rodado de José Luis Graniel pasó entre las piernas del camarero “Yeyo” Pacheco, que permitió al guardabosque de Temozón timbrar la sexta carrera.

Una entrada después, de nuevo con un doble, los Reyes aumentaron su ventaja.

Pacho firmó transferencia a Yahir Barrera, quien fue enfriado en segunda al fallar Segovia un intento de sacrificio; Rivero también gorreó la inicial y Segovia llegó a jom con la carrera que puso la pizarra 7-1, mediante tubey de Borges, su segundo del encuentro.

En la sexta los meridanos cuajaron tres anotaciones para acercarse a 7-4, mediante imparables de “Yeyo” Pacheco y Fernando Alejos y, luego de un out, tubey (¿qué raro?) productor de dos de Vidal Castillo, quien luego anotó la tercera de la entrada en diligencia de pisa y corre.

En el séptimo, los Castores apretaron la pizarra a 7-5 al anotar una vez. El novato Juan Pomar disparó sencillo, Dídier Espadas rolateó a tercera para el primer out y, tras globo de Mario Lavagnino al central, Pomar se fue al robo de la antesala, lo logró y anotó cuando el máscara Sansores tiró mal a tercera en busca de enfriarlo.

Gabriel Zapata Bello, hijo de Gabriel Encarnación “Naxón” Zapata Cabañas, hizo el lanzamiento de la primera bola, acompañado por el LEF Juan Sosa Puerto, titular del IDEY. El bateador fue el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín.